En el Hipódromo de Tucumán se vive el turf de una manera muy particular. Cientos de personas palpitan, viven y sufren cada carrera.
| La mayoría de los apostadores, son hombres de la tercera edad asiduos al Hipódromo. |
"La apuesta es la acción y efecto de apostar. Este verbo, que procede del latín apponere (“colocar”), refiere a arriesgar dinero en la creencia de que algo tendrá un determinado resultado o se producirá de una cierta manera. Si la persona que realiza el envite acierta en su predicción, gana el dinero; de lo contrario, lo pierde". Esta es una de las tantas definiciones de la palabra apuesta que podemos encontrar en el mundo cibernético. Sin embargo, para muchos, esto es un estilo de vida.
Tarde calurosa en el Hipódromo de Tucumán, jornada de domingo y los aficionados a este deporte comienzan a llegar a las instalaciones. Retiran su boletín y arrancan a especular sobre los futuros ganadores de cada una de las carreras. La mayoria son señores de la tercera edad que al encontrarse se funden en un abrazo, se conocen, desde siempre. Tienen precisa información sobre cada uno de los cuadrúpedos y de acuerdo a ello realizan, con la emoción de un niño que va a volar un volantín por primera vez, sus jugadas.
Pasadas las 13, las boleterias del estadio se abrieron y ahí se encontraba Jorge Sosa (32), detrás de ventanilla que muy amablemente atendía a los apostadores.
Jorge que hace catorce años trabaja en el mismo lugar nos comentó sobre quienes apuestan en cada jornada: "Todo el mundo viene a "jugársela". De todas las edades, mujeres, hombres, los mismos nenes que vienen con sus padres y "creen" que juegan. Hay personas de 80 o 90 años que le tomaron mucho cariño a la actividad y vienen hasta los últimos días de su vida, ya sea a arriesgar unos pesos, a ver las carreras o conocer los caballos".
Pasó el primer y segundo premio donde tuvo como ganadores a Petit Halo y Peluchín, ambos montados por Roberto Robledo, y se detuvo la marcha de la "timba", hasta tanto se reanuden las siguientes funciones. Charló con sus compañeros a quién define como "una gran familia". En realidad cree que todas las personas que habítan ese lugar, lo son.
Y si que parecen una, todos se conocen y sólo se respira Turf. Además de esto expresó que sólo se habla de "caballos, jockey y quienes batieron records".
Como en el fútbol o cualquier otro deporte en el que se compita, siempre está la polémica de los "arreglos", para beneficiar a uno u otro. Y en el mundo de los equinos no es la excepción, el boletero afirmó: "No me consta el arreglo de las carreras, pero de que las hay, las hay. Siempre existe el comentario sobre este tema. Quizás se habla de eso porque éste deporte tiene esta faceta de juego de azar y no sólo de lo deportivo".
La jornada laboral recién comienza y le quedan largas siete horas para retirarse a su casa, pero se lo nota feliz, convencido de que está en el lugar donde quiere estar.
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| Jorge realiza un arduo trabajo los domingos. |

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